Cómo diseñar una cocina. Reforma de cocinas

Diseño de cocinas con materiales de lujo

Consejos para acertar con el diseño de tu cocina

No acertar con el diseño de una cocina puede acarrear múltiples problemas a largo plazo, como por ejemplo la falta de espacio para abrir o cerrar puertas, de almacenaje, de sitio para guardar productos de la despensa o tener una mala iluminación natural y/o artificial…No debemos olvidar que la cocina es un espacio de trabajo, además de ocio y disfrute, y que para poder cocinar a gusto es preciso contar con un sitio, no tanto grande, como sí bien organizado.

No es necesario ser un profesional para diseñar la cocina perfecta, pero sí que hace falta una buena dosis de organización, planificación y diseño con sentido común que te permitirán conseguir una cocina de lujo. Por eso, y para que no te olvides de todo lo necesario para poder dar con ese espacio perfecto en el que poder realizar platos de la mismísima Guía Michelin, no te pierdas nuestras siguientes recomendaciones.

Errores que no deberías cometer al diseñar tu cocina

Los especialistas en el diseño de cocinas de lujo planifican de forma rigurosa el diseño de cada cocina para anticiparse a cualquier error que se pueda producir antes de encargar los muebles de cocina. Equivocarse con el diseño implica que nos estemos acordando cada mañana del error que cometimos al planificar el color de la encimera, la situación de los electrodomésticos, la pila y el grifo o cualquier otra decisión como el esquema de distribución global.

Obstruir u obstaculizar las zonas de paso

Debes diseñar tu cocina de modo que tengas fácil acceso a todo lo importante: la nevera, el fregadero, la despensa…Si tienes que caminar por la cocina esquivando muchos obstáculos para llegar a un punto concreto, está claro que el diseño de la cocina no está funcionando como debería.

 

No contar con focos de ventilación apropiados

La ventilación es importante desde el punto de vista de la seguridad y de la comodidad, y también porque ayuda a proteger los electrodomésticos, las paredes… Si no tienes una buena ventilación en la cocina, los olores del cocinado durarán mucho después de ese momento en el que aún parecen agradables y nos abren el apetito. Además, dichos olores, humos y vapores, podrían terminar derivando en un serio problema de condensación. El aire viciado y los olores de la comida o de la noche anterior no son agradables, y la circulación del vapor y de la grasa puede dejar marcas feas en paredes, muebles y electrodomésticos. Invierte en un buen sistema de ventilación que realmente bombee el aire caliente y sucio fuera de la casa, en lugar de hacer que circule continuamente por la propia cocina, y úsalo regularmente para mantener el aire siempre lo más limpio y fresco posible.

 

No iluminar convenientemente todas las zonas

Todo el mundo es consciente de la importancia de la iluminación cuando se trata de salas de estar o de dormitorios, pero con frecuencia se suele pasar por alto cuando se habla de la cocina. Después de todo, la cocina no tiene por qué verse bonita, si no ser práctica, y esto es verdad, pero una buena iluminación no solo embellece. Si tu cocina no está bien iluminada, no podrás ver si la comida se está cocinando correctamente, y si eliges una iluminación que tenga unos colores muy fuertes, también podría verse desvirtuado el plato y calcularse mal las proporciones o las cantidades adecuadas a la hora de cocinar.

Busca la mayor cantidad posible de luz natural y agrega puntos estratégicos de luz en tonos neutros sobre el fregadero o las encimeras, es decir, aquellas zonas que uses con más frecuencia.

 

No prever el espacio de almacenamiento necesario

Sartenes, electrodomésticos varios, vasos, cacerolas, cubiertos…son cosas que no parecen muy aparatosas pero que, sumadas, requieren de una gran cantidad de espacio de almacenaje. Si tus armarios se desbordan como un puzle cada vez que tienes que sacar un plato o una sartén para cocinar, tal vez sea hora de comenzar a buscar algunas soluciones de almacenamiento más efectivas y creativas. Por ejemplo, puedes colgar las ollas y las sartenes en la pared, o invertir en cuchillos magnéticos, muebles deslizantes o rinconeros, colgar las tazas sobre un palé… ¡imaginación al poder! Y, sobre todo, minimizar y eliminar todos aquellos “cacharros” que en realidad nunca se utilizan.

 

No dejar una superficie libre de trabajo en la encimera

Diseña tu cocina de manera que tengas tanto espacio disponible en la encimera como sea posible. Lo último que uno quiere que suceda es que una comida se arruine porque se caiga una bandeja que no cabía o porque el espacio se fue ocupando y ya no hubo hueco para terminar de preparar las cosas que faltaban. Si dispones de una cocina pequeña maximiza el espacio y deshazte de todo aquello que no utilices al menos una vez a la semana. Es preferible renunciar a algunas cosas a cambio de una buena superficie de trabajo.

 

No utilizar materiales de fácil mantenimiento y limpieza

Si algo de especial tiene una cocina, sin duda, es esa idea de relax y de espacio ideal en el que preparar la comida de cada día y poder estar en familia relajadamente. Si elegimos materiales que sean muy porosos o difíciles de limpiar, esa idea idílica de las cocinas que tanto tienden a transmitir las películas no se hará realidad, pues nos requerirá mucho tiempo de trabajo de limpieza generándonos estrés y angustia. Busca siempre materiales que tengan un fácil mantenimiento para evitar estos problemas tan incómodos.

 

No destinar una pequeña zona para almuerzos o desayunos

Si la funcionalidad es el elemento principal que debería definir a una cocina, es muy importante (siempre que haya espacio disponible) el diseñar todos los elementos de la misma destinando una pequeña zona para una mesa de comer o una pequeña barra que permita desayunar cómodamente cuando no se disponga de demasiado tiempo, o para que los niños se tomen tranquilamente su merienda cuando sea necesario.

5 consejos clave para una planificación exitosa de tu cocina

Pero no solo de la decoración y del estilo viven las personas, y por eso la clave del éxito y el logro de la cocina de tus sueños se basan también en un buen proceso de planificación integral que debería incluir (como mínimo) todos los puntos siguientes:

Alternativas de diseño de una cocina

Planifica bien la iluminación desde el principio

Como decíamos una buena iluminación en la cocina es de vital importancia, así que tómate todo el tiempo necesario para pensar en el esquema de iluminación que necesita tu cocina antes de comenzar el proyecto, nunca después. Si te equivocas en el orden es probable que tu espacio para cocinar termine siendo un lugar poco práctico o lúgubre, con una iluminación insuficiente para cocinar con comodidad.

La clave para un esquema de iluminación de cocina exitoso es dar con la tonalidad adecuada de las luces LED para que no resulten ser demasiado frías ni excesivamente cálidas y acogedoras. También puedes mezclar dos ambientes para tener una iluminación más adecuada para el día y otra más práctica para la noche.

Opta también por el diseño de circuitos de luz, independientes y regulables, para que puedas iluminar determinadas zonas de la cocina cuando lo necesites sin tener que iluminar toda la estancia.

 

Decide la posición de los electrodomésticos desde el principio

Es esencial elegir el modelo y la posición de todos los electrodomésticos antes de que comience el trabajo de carpintería y electricidad. De esta forma te asegurarás de tener después todas las tomas de corriente necesarias, o puntos de ventilación, antes de que se enluzcan las paredes o se pongan los suelos.

No te olvides de la luz natural

Por más circuitos de luz que instales en tu cocina nunca debes olvidarte de la luz natural. Busca siempre una buena entrada de luz natural que ilumine, a poder ser, todos los ángulos. Esta será la forma más fácil de crear una sensación de iluminación relajante y espaciosa, ideal para cualquier tipo de cocina. Si no hay espacio suficiente una buena alternativa es incrustar falsos paneles de luz (que pueden llegar a imitar la luz natural) en el techo y hacer que la luminosidad lo inunde todo desde arriba, o poner paredes que incluyan paneles de vidrio o cristal para que pueda pasar la luz natural procedente de otras zonas de la casa.

Funcionalidad antes que estilo y belleza

Las cocinas necesitan tener una buena funcionalidad ante todo, incluso por encima de su belleza o su estilo, por lo que se recomienda pensar siempre bien en el diseño de forma prioritaria, y una vez hecho esto pensar en los detalles más relacionados con la estética. Piensa bien en la forma en que tú o tu familia utilizaréis esa cocina, la de veces que pasaréis por ella, que cocinaréis en ella, etc., o crea zonas delimitadas para cada uso, sobre todo cuando se trate de un diseño abierto.

 

Piensa en cómo usas tu cocina cada día

Dedicar un tiempo a pensar y a considerar, cuidadosamente, la forma y la distribución que queremos que tenga una cocina es muy importante, puesto que de cometer errores tendrán una muy difícil solución una vez instalados muebles, electrodomésticos y demás. Experimenta con diferentes opciones de diseño antes de decidirte por lo que crees que mejor se puede adaptar a tu estilo de vida.

Si vas a diseñar tu cocina con ayuda de un profesional procura comunicar muy bien tus ideas y en qué se basa tu concepto de una cocina funcional y súper bonita.