Recomendaciones para sistemas de ventilación y climatización contra COVID 19

Sistema ventilacion Climatización

El pasado 22 de junio, el Gobierno de España, con el propósito de hacer frente a la propagación de la COVID-19 en espacios interiores, publicó una guía con las principales recomendaciones al respecto para sistemas de ventilación y climatización. Se fundamenta en criterios técnicos enfocados a edificios y locales comerciales y tiene la finalidad de preservar la salud pública.

En concreto, en la elaboración de esta guía han participado técnicos de los ministerios de Sanidad y de Transición Ecológica y Reto Demográfico, así como el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía. A ellos hay que sumar otro buen número de especialistas de reputado prestigio en las áreas de aerobiología y salud ambiental.

Recomendaciones básicas en sistemas de climatización y ventilación para la prevención del contagio de la COVID-19 en espacios interiores

Esta guía publicada por el Gobierno de España es bastante larga y, para quienes no poseen el suficiente criterio técnico, engorrosa. Por ello, aquí ofrecemos un resumen con los puntos más destacados a considerar.

Pero antes, queremos citar el motivo fundamental de su publicación. Este no es otro que la sospecha, cada vez con más fundamento, de que el SARS-CoV-2, virus responsable de la enfermedad COVID-19, puede mantenerse activo en el aire y transmitirse a través de él. Es decir, al contrario de lo que se creía en un principio, su contagio no solo puede producirse a través de las gotículas de saliva que expulsamos al hablar o al toser, sino también simplemente al respirar.

Dicho esto, vamos con las principales pautas especificadas en la guía del Gobierno de España:

  • La renovación del aire es lo más importante. En concreto, se cifra en 12,5 l/s por ocupante la capacidad que debe tener el sistema de ventilación y climatización. Ese es, además, el valor mínimo recomendado para garantizar la seguridad en los espacios cerrados establecido en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios. Se puede alcanzar reduciendo la ocupación de los espacios cerrados o incrementando las capacidades del sistema.
  • Es aconsejable desinstalar los mecanismos de control de la calidad del aire como, por ejemplo, las sondas de dióxido de carbono con el propósito de dar prioridad a la capacidad de caudal del sistema. Esto es especialmente importante durante el horario laboral, así como en las dos horas previas a la apertura y las dos posteriores al cierre.
  • Los equipos de ventilación y climatización deben trabajar siempre que sea posible en sus condiciones nominales de diseño.
  • En caso de que el inmueble carezca de sistemas de ventilación mecánica, es vital dejar abiertas todas las ventanas y puertas que sea posible para favorecer el cruce de aire.
  • En caso de que sea imposible garantizar la correcta ventilación del inmueble por carecer de ventanas y de sistemas de climatización, esta guía de prevención de la COVID-19 aconseja usar unidades portátiles con filtros HEPA. Los purificadores con filtros HEPA utilizados deben disponer de un caudal de renovación importante con el objeto de conseguir disminuir la concentración de patógenos como el coronavirus SARS-COV-2 de forma muy rápida.

Purificador de aire con filtro HEPA

  • En la guía se comenta que la desinfección ultravioleta con radiación UVC (Radiación ultravioleta de longitud de onda corta) es una tecnología que se puede utilizar para inactivar todo tipo de patógenos como los virus y es de gran utilidad para desinfección de superficies. La guía recomienda su uso en conductos de aire como medida adicional para la desinfección del aire.
    Advierte además que si bien por lo general las lámparas de luz ultravioleta UV-C son  seguras, existen en el mercado algunas lámparas de luz ultravioleta que pueden producir ozono como un subproducto que en determinadas concentraciones puede ser tóxico para personas y animales y que por tanto es necesario asegurarse de que las lámparas ultravioleta no producen este tipo de residuos de Ozono.
  • Aunque en la guía se comenta que existen evidencias de que las lámparas de desinfección por luz ultravioleta de tipo UV-C pueden ser útiles contra todo tipo de virus  también se advierte de sus riesgos. Estas deben utilizarse siguiendo todas las medidas de seguridad exigibles para proteger la salud de los operarios.
  • Todos los extractores, especialmente los situados en los cuartos de baño y zonas de aseo, han de estar en funcionamiento permanentemente, es decir, no solo cuando alguien los ocupe o sean activados por el usuario.
  • Se debe eliminar o reducir en la medida de lo posible la capacidad de recirculación del aire de aquellos dispositivos que empleen ese sistema.
  • Si los equipos de ventilación cuentan con recuperadores de calor rotativos o de placas, deben revisarse en busca de fugas.
  • Los niveles de humedad ambiental deben mantenerse en umbrales de entre el 30 % y el 70 %.
  • Los equipos de calefacción y aire acondicionado se deben mantener siempre a la temperatura de consigna y no modificarse bajo ninguna circunstancia.
  • Los splits de los sistemas de climatización deben trabajar de forma acompasada con unidades exteriores y disponer de filtros de aire que garantice un flujo constante y sin impurezas.
  • En caso de que el edificio o local comercial cerrase sus instalaciones con motivo del confinamiento de los meses de marzo, abril y mayo, antes de su reapertura se debe realizar una revisión de las instalaciones de los sistemas de ventilación prestando especial atención a los filtros, las rejillas y los revisores. El mantenimiento de estos elementos debe realizarse también con la menor periodicidad posible.
  • Los conductos del mecanismo de ventilación deben revisarse según los criterios de la norma UNE 100012 una vez por temporada. Dicha revisión será la responsable de indicar si es necesario limpiarlos o no.
  • Lo que sí hay que limpiar son las unidades de retorno e impulsión.
  • Los filtros de aire deben ser sustituidos antes de producirse la reapertura del local. No es recomendable usar los anteriores. También han de limpiarse, como máximo, cada dos semanas para garantizar el máximo grado de eficiencia.
  • Todos los trabajos destinados al mantenimiento o al acondicionamiento de los equipos de ventilación y climatización especificados en la guía deben llevarse a cabo con el material de protección necesario para prevenir el contagio de la COVID-19. En concreto, se especifica el uso de mascarillas y guantes.
  • En caso de que se produzca un positivo por COVID-19, es necesario iniciar los trabajos de ventilación, al menos, 4 horas antes de proceder a su limpieza y desinfección. En esos trabajos se ha de prestar especial atención a los elementos pertenecientes a los aparatos de aire acondicionado, calefacción y ventilación, como es obvio.

¿A quiénes se recomienda la adopción de estas medidas?

La propia guía del Gobierno de España para prevenir la propagación del SARS-CoV-2 en espacios cerrados hace referencia, en concreto, a todo tipo de edificios y locales. Esto incluye, como es obvio, a comunidades de vecinos, centros de oficinas, museos o instalaciones deportivas que no se encuentren al aire libre.

En definitiva, el Gobierno de España trata, con esta serie de medidas, garantizar que la población pueda acudir a su trabajo o usar los diferentes servicios que la sociedad pone a su disposición de forma completamente segura. Además, intenta paliar el impacto económico negativo que tuvo el confinamiento y reactivar la economía lo antes posible. Por ello, y teniendo en cuenta que un positivo por COVID-19 puede suponer el cierre de cualquier negocio o inmueble durante más de 2 semanas, lo mejor es adoptar esas recomendaciones lo antes posible.